Chalmers: los mundos virtuales son reales
David Chalmers, Reality+ · 2022
El argumento reciente más sólido de que un mundo simulado no sería un mundo falso.
La mayoría de las versiones de la hipótesis de la simulación suenan escépticas. Si esto es una simulación, nada es real, y la taza que tienes en la mano no es una taza. El libro de Chalmers argumenta extensamente que eso no se sigue. Una taza simulada es una taza real, hecha de bits en lugar de átomos. Un mundo simulado es un mundo real con otra física por debajo. Estar en una simulación no demostraría que las cosas a tu alrededor no existen. Demostraría que te equivocabas sobre de qué están hechas.
Él llama a esta postura realismo de la simulación, y se apoya en una distinción fácil de pasar por alto. “Real” puede querer decir que existe, que tiene poderes causales, que no es una ilusión, que es independiente de las mentes o que es genuino y no falso. Un árbol simulado cumple todo esto salvo, quizá, lo último. Chalmers sostiene que cumple también eso: un árbol virtual es un árbol virtual real, igual que una fotografía digital es una fotografía real.
El libro también se toma en serio la cuestión del cálculo, algo poco habitual en filosofía. Chalmers admite que una simulación perfecta de todo quizá sea imposible. Sostiene que no necesita ser perfecta. Solo tiene que renderizar lo que sus habitantes pueden observar, con el detalle con que pueden observarlo. Esa es la idea detrás del control Observación y del Nivel de materia, planteada como una afirmación filosófica en lugar de un número.
Cualquier desacuerdo entre este sitio y el libro es de énfasis. Chalmers sostiene que la hipótesis no debería inquietarnos. El sandbox muestra cuánto cálculo exige la hipótesis, para que juzgues cuánta preocupación corresponde.